Despertamos con neblina.
Fiel a su costumbre, la cangurita peluda parecía gozar del paseo matutino, quizá tanto como yo de la vista y el estupor que causa saber que es posible caminar entre las nubes.

Blog de Noemí Álvarez
Despertamos con neblina.
Fiel a su costumbre, la cangurita peluda parecía gozar del paseo matutino, quizá tanto como yo de la vista y el estupor que causa saber que es posible caminar entre las nubes.

Deja un comentario