Sentada en un lugar al aire libre, rodeado de edificios y concreto, cayeron junto a mí, desde la copa de un árbol, unas flores diminutas. Eran tan pequeñas que a primera vista las confundí con una pelusa, pasaban desapercibidas. Intenté recogerlas. Apenas me cabían entre los dedos, no medían más de tres milímetros, como si... Leer más →

Comentarios recientes