Cactus

Los seres humanos somos como plantas de sol. No podemos estar encerrados por mucho tiempo en la sombra que implica pasar tanto tiempo en casa.

Lo corroboró la pandemia. Cada vez me parece menos atractivo elegir programación en Netflix, y se extraña hasta el más mínimo plan que significara salir de la jurisdicción hogareña. Surtir la despensa o sacar a pasear a Nuni ya son mi canasta básica social.

Más de un año de la emergencia sanitaria mundial y a veces siento que me marchito.

Claro, no es justificación para negar la realidad y andar como antes, pero incluso el clima desafía a la abstinencia de la vida comunitaria. Apenas tres meses atrás, el parque de la colonia a las ocho de la noche era un desierto. Hoy parece guardería.

Y todavía falta mayo, junio, julio… y así hasta más o menos octubre que el estado del tiempo da un poco de tregua.

Quedarse en casa por más de un año es imposible. Aristóteles decía que los seres humanos somos sociables por naturaleza, y la neta es que nunca pude estar más de acuerdo.

El COVID19 me ha enseñado que si somos como plantas, yo sin duda, sería un cactus.

FIN

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑