Le di una mordida a mi croissant con mermelada y un golpazo en la calle me hizo tragar de golpe el bocado. Afuera del café, un choque interrumpió la tranquilidad de la tarde del miércoles en el centro de Cuévano, en pleno Cervantino. Los transeúntes se detenían a mirar. Un veinteañero bajó desconcertado del vehículo... Leer más →
Otro lugar
Hace un año compré una violeta porque me gustaron sus flores rosas, pero duraron pocos días y no le volvieron a salir. La moví varias veces en casa. De la sala a la ventana, de la ventana al patio… y nada. El mes pasado sentí que le hacía falta algo verde a mi espacio de... Leer más →
Antes de tiempo
Apenas termina agosto y ya hay pan de muerto en Soriana. Está en una vitrina anunciando pan artesanal con cubiertas de M&M’s, panditas, Bubulubu y otras combinaciones. En Liverpool ya conviven los adornos de Halloween con los de Navidad. Todo al mismo tiempo y, al mismo tiempo, sin que suceda todavía. Este año tengo la... Leer más →
Confirmar la torpeza
Atravesé el brazo para alcanzar la chimichurri y tiré la copa. El líquido se extendió rápido, como si también tuviera prisa por exhibirme, y terminó en la mesa y en el saco de mi compañero de al lado. Éramos unos doce. Todos lo vieron. Yo dije lo primero que se me ocurrió: “lo siento, es... Leer más →
Sostenerse
He vivido sola alrededor de siete años. No diría que es bueno o malo, es una forma de estar en el mundo y que, la mayor parte del tiempo, disfruto. Hay algo en la autonomía, como no tener que negociar lo cotidiano, que se vuelve adictivo. Pero convivir con una misma, tiene pequeñas pruebas. Noches... Leer más →
Mía
Hay días que se repiten y, sin embargo, no son los mismos. El Día de las Flores, por ejemplo. Desde que vivo aquí, esta fue la quinta vez. Y como no hay quinto malo, empezó con un pequeño milagro: encontramos estacionamiento en la calle, a unas cuadras de Embajadoras. Guanajuato rara vez tiene esa forma... Leer más →
Flores
Sentada en un lugar al aire libre, rodeado de edificios y concreto, cayeron junto a mí, desde la copa de un árbol, unas flores diminutas. Eran tan pequeñas que a primera vista las confundí con una pelusa, pasaban desapercibidas. Intenté recogerlas. Apenas me cabían entre los dedos, no medían más de tres milímetros, como si... Leer más →
Mis tenis
¿Qué podrías cambiar? Quería unos blancos, pero los compré de tela… ahora están grises (por decir lo menos), cada que los uso. Malas decisiones.
Aceptar el señorismo
(2 minutos de lectura) Recién cumplí años y, aunque duela, estoy empezando a aceptar lo que viene siendo el señorismo. Me tardé, pero los hechos no mienten: la tregua con el gen “traga años” se agota: las canas y ojeras ganan cada vez más terreno y mi cuerpo ya no puede negociar dormir menos de... Leer más →
Cinco años
Cumplí 5 años en mi trabajo, y casualmente un compañero, sin saber de mi aniversario, me hizo un regalo como signo de gratitud por otro acontecimiento que nada tiene que ver con mi tiempo en la institución. No pude evitar conectar ambas cosas porque —dicho sea de paso— esa circunstancia por la cual me hizo... Leer más →

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